Encontre en El Fondo del Vaso dos post que contenían una serie de emails que se habían enviado Guillermo Rochabrún y Martín Tanka en los que discutían acerca de un mail anterior que les había llegado con una advertencia acerca de la compra de Windows Vista. Al parecer, no soy el único sociólogo preocupado por estos temas. Se los dejo.
Carta 1
Londres, 13 de Febrero del 2007
Querido Fred[1]:
Anoche, en medio de tanto spam, recibí en mi correo electrónico el siguiente mensaje anónimo, que me ha parecido muy interesante como una muestra de los rumbos actuales de la lucha de clases. Lo transcribo tal cual.
“Windows Vista, el último sistema operativo de Microsoft, está plagado de sistemas de protección anticopia y de bloqueo de contenidos por presiones de entidades como
la MPAA,
la RIAA o
la SGAE, supuestamente para combatir la piratería. Estos sistemas están integrados en la programación básica del sistema, por lo que son muy difíciles de cancelar o rodear. El resultado es que, si te instalas Windows Vista o compras un ordenador que lo traiga preinstalado, ya no podrás ver o grabar vídeos ni escuchar o grabar música descargados de Internet. Lo más grave es que, en muchos casos, tampoco podrás hacerlo ni siquiera aunque hayas comprado legalmente el contenido, porque el DRM (sistema de protección de derechos de autor) integrado no permite, por ejemplo, que te puedas pasar una canción de un DVD (comprado legalmente) a tu MP3. Ni que te puedas tostar una selección de canciones (compradas legalmente) para el CD de tu coche. Y, con frecuencia, ni siquiera podrás reproducir una película (comprada legalmente) en tu ordenador o en cualquier medio que no sea un reproductor específico autorizado por Microsoft y los fabricantes de contenidos. Si intentas hacerlo, lo reproduce con mala calidad o directamente lo impide. La única solución segura para evitar este abuso es no instalar Windows Vista y rechazar cualquier ordenador que te intenten vender con Windows Vista preinstalado. Sigue con Windows XP o considera pasarte a algún sistema operativo ‘libre’, como Linux. Por favor, PÁSALO. Es posible que si Microsoft ve que no hay forma de vender el Windows Vista por culpa de esta barbaridad, se lo piensen mejor la próxima.”Este llamado a la acción, que circula actualmente por los correos electrónicos de miles de navegantes, mayormente pequeñoburgueses (no nos engañemos al respecto), me motiva a plantear algunas observaciones que te quiero comentar.
1.- Pone de manifiesto la discrepancia actual entre las posibilidades actuales de las fuerzas productivas (que nos permite fabricar CDs, DVDs, etc. en casa, con la misma calidad que los originales), y las relaciones de producción capitalistas: en este caso los derechos de propiedad de diversos recursos (diseños, conocimientos, habilidades, etc.) Estos últimos están organizados de tal manera que dan lugar a monopolios, a cobros que van más allá de toda relación con el coste de producción y reproducción de tales recursos. Así, un artista graba una canción, y tiene el derecho a recibir por ese trabajo un ingreso cada vez que alguien hace una copia, aunque ello no le cueste a él absolutamente nada. En el caso de las fotocopiadoras en las universidades USA: los estudiantes pueden sacar fotocopias si pagan los derechos de autor (y de editor) correspondientes. (Así, sin vender más copias de mis traducciones al inglés, Weidenfeld and Nicholson, o Internacional Publishers, o estos condenados trotskistas de Pluto Press, se embolsican algunas pounds[2]. Pero no creo que me estén pagando todos mis derechos. Deberé hablar con mi abogado.) Traslademos esto a los productos en general; sería como si luego de haber comprado una estufa tuviéramos que pagar una suma cualquiera cada vez que la encendamos para protegernos de este condenado frío londinense. O que tuviésemos que pagar cada vez que tostamos un par de rebanadas de pan en “nuestra” tostadora. Los derechos de autor, los conocimientos, habilidades, etc., vienen a funcionar bajo formas monopólicas –en cierta forma pre-mercantiles-, porque nunca se terminan de pagar. En verdad no se venden, y de esta manera proporcionan ingresos permanentes a sus autores.
2.- ¿Corresponde a la “moral” del mercado?, ¿es “capitalistamente correcto”? En los hechos se está haciendo una sutil distinción entre el productor, y el autor o inventor de un bien. El capitalista contrata a un diseñador, y queda como el dueño de su trabajo. Pero por lo visto el consumidor en estos casos no obtiene lo mismo al comprar el producto: no es dueño del diseño. La diferencia es básicamente de poder: el productor tiene muchísimo más poder que el consumidor, y el diseñador cierra filas con aquél. De ahí que ese mensaje anónimo apele a una acción conjunta de los consumidores, para equilibrar el poder del productor. Apela a una “conciencia de clase” muy elemental (los intereses del bolsillo), donde la línea de oposición la define un mostrador, y el enfrentamiento tiene lugar entre los que están “dentro” y los que están “fuera”. Esto no se traduce en una “lucha de clases” tal como tú y yo la entendemos, porque esta línea divisoria no define posiciones estables: los vendedores de hoy mañana serán compradores, y viceversa. 3.- La llamada “piratería” sería un intento de romper con monopolios que impiden el pleno desarrollo capitalista. Pero hay “piratas” caseros, y Piratas 5 estrellas. Estos últimos son la vanguardia, la nueva bourgeoisie conquérante del capitalismo, mientras que los actuales magnates (los que aparecen en Fortune, y a veces en ¡Cosas!!!!) son resabios de los cada vez más caducos privilegios feudales. Los “piratas” caseros, como quien escribió el llamado a la lucha contra “Windows Vista” –como tú y yo Fred, cuando de vez en cuando nos “bajamos” algunas melodías de Internet- no pasan de ser una ingenua masa de maniobra de los verdaderos corsarios, que ya no tienen pata de palo, parche en el ojo, garfio en la muñeca izquierda y loro en el hombro. Le dan un toque “populista” y “popular” a la lucha del capitalista pirata contra el señor feudal Gates (por añadidura, filántropo … Para mí ese es un “tic” feudal inequívoco.) 4.- Visto abstractamente en el futuro la actual dirección del desarrollo de las fuerzas productivas del capitalismo pondrá al alcance de los consumidores más y más posibilidades de producción directa. En el límite llevaría a abolir la división del trabajo, y terminar en una autarquía más allá de las “utopías” de Al[3], si el agotamiento de los recursos y el calentamiento global lo permiten. Pero las relaciones de producción conspirarán para impedirlo. Debo reconocer que no es exactamente el futuro del capitalismo que me imaginaba en 1867, cuando saqué el primer tomo de El Capital (¿te acuerdas? ¡si parece que fue ayer!), pero la idea central todavía funciona.
Esperando tus comentarios, tu amigo de siempre
“El Moro”[4]
[1] “Fred” es la manera familiar en que Marx suele referirse a su compañero de ideas, socio político y mecenas, Friedrich Engels.
[2] Siguiendo las normas editoriales habituales, el original en alemán se ha traducido al castellano, manteniendo las palabras, expresiones y frases en otros idiomas.
[3] Marx se refiere aquí a Aldous Huxley y a su obra más conocida, Un Mundo Feliz, a partir de la cual Marx hizo una de sus pocas amistades en los cerca de 160 años que tiene viviendo en Inglaterra.
[4] Debido a su color oscuro, desde sus años juveniles Marx ha sido llamado familiarmente “el Moro”. Esta es la única carta que se conoce en la cual él mismo utiliza este apelativo. Puede que se deba a la creciente conciencia étnica que corre en el nuevo siglo.
Carta 2
Manchester, 14 de febrero de 2007* Querido Moro,
Como siempre tu mente sigue alerta a los nuevos desarrollos, con ideas que se adelantan a los tiempos. Como recordarás, ya hemos hablado de este tema en ocasiones anteriores. En general concuerdo contigo en que el desarrollo de la informática plantea problemas a las relaciones de propiedad que se desarrollaron durante la fase industrial del capitalismo a partir de
la Revolución Industrial. Tengo sin embargo algunas dudas sobre las conclusiones o hipótesis que tú adelantas en tu carta. Si tienes tiempo me gustaría que me las aclares.1. El hecho de que Bill Gates y sus secuaces inventen maneras de hacer valer sus derechos de propiedad sobre los bienes informáticos no es ninguna novedad (a). Desde que sus antecesores cercaban los campos comunales en Escocia en el siglo XVIII, o hacían que la policía persiguiese a quienes robaban cualquier cosa en los mercados, siempre ha sido así. Las relaciones de propiedad capitalistas, antiguas o nuevas, siempre han restringido el acceso de las masas a los medios de producción, y siempre han exigido un pago para acceder a los bienes y servicios que ellas producen. El monopolio de los medios de producción por la clase capitalista (incluyendo los conocimientos patentados) impide que otros reproduzcan los mismos productos, empezando por los simples trabajadores carentes de medios de producción, y continuando con la temida competencia de los otros capitalistas (amigos y adversarios a la vez). Tú mismo has hecho notar en tus escritos sobre la tasa de ganancia que los capitalistas introducen adelantos técnicos porque temporalmente gozan de un monopolio sobre la nueva técnica, y que ello les produce una super-ganancia, hasta tanto otros capitalistas los imitan, generalizando la nueva técnica de modo tal que se abarata el precio de las mercancías y así se pierden esas super-ganancias temporarias (tú además dices que de ese modo, al ir bajando los precios de todas las mercancías mientras aumenta el capital invertido para producirlas, se establece una nueva tasa general de ganancia que tiene tendencia a ser cada vez más baja, pero últimamente he leído algunas demostraciones matemáticas de que esto no es necesariamente así, porque también se abaratan los medios de producción; esto, sin embargo, es otra historia).
2. El punto que me parece discutible es que esto marque el inicio de una abolición de la división del trabajo y el inicio de la producción directa por los consumidores. Bajarse una película de
la Web es consumir gratis, pero no es producir. Producir sería poder hacer esa película en casa, lo cual por ahora no es posible. (b) Sólo es posible su reproducción o copia, y es sobre ese aspecto que los capitalistas están perdiendo el control. El desarrollo de las fuerzas productivas ha llegado a un punto en que resulta difícil asegurar el cobro por cada unidad de esa mercancía, y por lo tanto se le hace difícil a las empresas recuperar las inversiones realizadas para crear el producto original (la película) y obtener además una ganancia.3. Lo que debemos analizar es si esta situación implica que las relaciones de propiedad capitalistas realmente han dejado de ser un sostén para el desarrollo de las fuerzas productivas y se han convertido en cambio en un obstáculo (como tú lo expresaste tan brillantemente en el “Prefacio” de tu Contributición de 1859). Si esto fuera así, efectivamente se desarrollarían formas alternativas de propiedad capaces de desarrollar las fuerzas productivas en forma más rápida, más potente, más “competitiva” como se dice ahora. Si esto no fuese así, entonces las formas capitalistas de propiedad seguirían siendo por ahora la forma más eficiente de desarrollar las fuerzas productivas, y habría que esperar que choquen con su límite histórico. Ya sabemos lo que pasó cuando nuestros camaradas de 1917 quisieron apresurar las cosas: los tiempos no estaban maduros, y el capitalismo (lejos de estar en su etapa parasitaria y en sus estertores finales, como Lenin decía en 1916) siguió desarrollando las fuerzas productivas de manera más dinámica y creadora que el llamado “socialismo” durante todo el siglo XX, hasta dar por tierra con nuestros apresurados camaradas rusos y chinos que confundieron voluntad con realidad.
4. Hasta el momento yo no percibo que el problema de la imposibilidad de evitar las copias pirata de los productos informáticos pueda hacer sucumbir el capitalismo (c). De hecho, el archi-rival de Bill Gates, es decir Steven Jobs de Apple, acaba de abogar por la abolición del esquema DRM, alegando que de hecho no es efectivo (menos del 3% del total de música que albergan los iPods de Apple es efectivamente comprada legalmente, a pesar de todas las precauciones que tratan de evitarlo); el director del New York Times acaba de predecir que en cinco años ese periódico dejará de imprimirse y pasará a ser únicamente publicado en
la Web. Este malhadado sistema económico tiene una asombrosa capacidad de adaptación, que le permite absorber más y más desafíos, y sobreponerse a todas las dificultades que su propio desarrollo le plantea, desde el empobrecimiento de los trabajadores en el siglo XIX hasta las guerras inter-imperialistas de la primera mitad del siglo XX, hasta la tendencia al creciente desempleo en la segunda mitad, hasta esta cuestión de la informática y otras cuestiones paralelas como el envejecimiento demográfico y las migraciones hacia países ricos que lo están acosando en el siglo XXI. Cada una de estas dificultades lo obliga a encarar transformaciones, y todas esas transformaciones son dialécticas y contradictorias: por un lado profundizan la centralización capitalista, y por otro acentúan el carácter social del sistema y hacen avanzar los derechos de los trabajadores (al menos en los países capitalistas avanzados).
5. Si quieres un tema más jugoso para tus reflexiones, ¿por qué no examinas el tema de los fondos de pensiones? (d) En todos los países capitalistas, el sistema de pensiones está pasando del sistema retributivo o de reparto al sistema contributivo o acumulativo. Los fondos de pensión invierten los ahorros forzosos de los trabajadores en títulos de la deuda pública o acciones de la bolsa, con lo cual los trabajadores de todos los niveles se van convirtiendo en propietarios de una fracción creciente de la riqueza nacional. En Estados Unidos, los fondos poseen alrededor del 25% de la capitalización bursátil, sin contar los ahorros privados de los hogares no incorporados en fondos de pensión. Y esta participación va aumentando rápidamente.
Más aún, del total de utilidades netas de las empresas, la parte destinada al consumo de los capitalistas es cada vez menor, destinándose la mayor parte a la reinversión (real o financiera, es decir en la propia empresa o indirectamente en otras). Si bien esos capitalistas llevan todavía vidas lujosísimas debido al alto nivel de ingresos de que gozan, lo consiguen con una fracción infinitesimal de sus ingresos (Bill Gates consume por año menos del uno por mil de sus ingresos, y si se atribuye ese consumo a sus ingresos salariales como gerente de Microsoft, podría decirse que no gasta en consumo nada de su ingreso como capitalista). (Esto no incluye la donación filantrópica de una parte de su riqueza, ni tampoco sus eventuales inversiones en bienes durables como inmuebles, aviones o cosas similares, que son meros cambios de forma de su riqueza (e)).
Todo esto implicaría que se está pasando gradualmente a un sistema donde la propiedad de las empresas y de la riqueza va pasando a los trabajadores (individualmente o bien organizados en fondos de pensión), donde los capitalistas y sus familias consumen sólo una parte infinitesimal de sus ingresos (que generalmente corresponde al precio de mercado de su fuerza laboral como gerentes), y el Estado mismo deja de ser un comité de administración de la alta burguesía para convertirse en una democracia representativa muy sensible a la opinión pública que se expresa en el voto universal, que no existía en el siglo XIX (f).
La globalización, por otro lado, está llevando ya las instituciones capitalistas (económicas y políticas) a todos los rincones del globo, y las antiguas naciones coloniales compiten entre sí para establecer instituciones confiables y business friendly que atraigan inversores (nacionales o foráneos) hacia sus territorios. A propósito, te he mandado varios artículos recientes sobre China, Vietnam y
la India, que espero te hayan interesado (hay que leerlos en paralelo con nuestro Manifiesto de 1848, y con tus artículos de 1853 sobre la revuelta de los cipayos en
la India).
A estas alturas ya ambos hemos abandonado hace tiempo nuestras ideas juveniles y voluntaristas sobre la violencia como partera de la historia (g), y creemos más bien que “ninguna formación social desaparece hasta tanto se hayan desarrollado plenamente todas las fuerzas productivas que caben en su seno”, para usar tus brillantes palabras de 1859, nunca tan vigentes como ahora. Creo que el capitalismo puro y duro de nuestra juventud hace rato que fue superado (h), y que se ha abierto “una época de transformación social” que nos llevará hacia una organización social diferente. No se originará en los derechos de autor sobre la música rock, sino en la propiedad de los trabajadores sobre los medios de producción de
la sociedad. No surgirá por la acción de una vanguardia iluminada, ni por una revuelta de desarrapados (¿cuántos desarrapados quedan en Silicon Valley?) sino por el desarrollo mismo del sistema capitalista de acuerdo a sus “leyes de movimiento,” o como yo lo puse en uno de mis párrafos a tu obra, “como resultante ciega de un inmenso paralelogramo de múltiples fuerzas opuestas.” ¿Acaso estoy soñando despierto, o me estoy volviendo demasiado viejo?Afectuosamente, Fred
* Una inmediata misiva de respuesta de Engels, desde su fábrica textil de Manchester, encontrada por el Prof. Héctor Maletta, arroja un renovado interés a las reflexiones de Marx. A ella sigue una nueva respuesta de éste, a quien se deben las frases marcadas. (Guillermo Rochabrún S.)
Bueno, a esto sólo tengo una cosa que decir. A pesar de que ambos son grandes sociólogos ninguno de los dos discute la posibilidad del surgimiento de un modelo alternativo como puede ser el software libre (es decir, Linux). La importancia de este modelo sería en que se rompería con ese poder que tiene el capitalista productor del software contra el usuario. Ya que, bajo este modelo, se elimina la propiedad privada sobre el software, como producto final, y además el usuario podría convertirse a si mismo en productor. Es decir, no existiría una fuerte división de funciones (el usuario se convierte en productor y viceversa), no habría alienación ya que al “socializar” el producto (es decir, hacerlo público y convertirlo en propiedad de la comunidad en su conjunto), no existiría la separación entre el productor y su producto. Y además, no es sería necesario la intervención de un aparato estatal que pudiese convertirse en un megaexplotador. Este funciona a través de comunidades que mantienen un “sano” nivel de interdependencia entre cada una de ellas. Socialismo libertario puro =D.
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Febrero 2, 2008 at 12:52 pm
Me parece excelente el ejemplo de Linux y otros softwares libres como un mecanismo superador de los monopolios de la propiedad intelectual, hacia una apropiacion social del conocimiento informatico, sobre todo en lo que hace a los sistemas operativos. Seguramente si Fred o el Moro lo hubiesen recordado, lo hubiesen mencionado en sus cartas.